Según una nueva investigación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), añadir más calcio a la dieta podría reducir el riesgo de cáncer colorrectal, la tercera causa de muerte en Estados Unidos.
El beneficio de añadir más calcio a la dieta se mantuvo independientemente de la fuente de calcio o de la ubicación del tumor dentro del colon o el recto.
Lácteos, suplementos y dieta
Los investigadores encuestaron a 3.5 millones de miembros de la AARP de entre 50 y 71 años residentes en seis estados de EE. UU. y dos áreas metropolitanas entre octubre de 1995 y mayo de 1996. "Hasta donde sabemos, este fue el estudio de cohorte más grande" que examinó la relación entre la ingesta de calcio y el riesgo de cáncer colorrectal, escribieron los investigadores.Tras las exclusiones basadas en factores como cáncer preexistente, mala salud o datos poco fiables, el análisis final incluyó a más de 470,000 personas que no tenían cáncer al inicio del estudio.
Hubo dos grupos de participantes: los que consumían 400 mg de calcio al día y los que consumían unos 2000 mg al día. El consumo de calcio del segundo grupo superaba la recomendación actual de los NIH de 1000 a 1200 mg al día para personas de 19 años o más.
Al comparar a las personas con la mayor ingesta de calcio con las que tienen una ingesta en menor proporción, el estudio encontró un riesgo más leve de cáncer colorrectal, según los resultados del estudio, publicados en JAMA Network Open.
Esto fue cierto para el calcio de todas las fuentes (8 por ciento menos de riesgo), los alimentos (16 por ciento menos de riesgo) y los suplementos (20 por ciento menos de riesgo). Por cada 300 mg adicionales de calcio al día, el riesgo también disminuyó. Un vaso grande de leche, de unos 240 ml, proporciona unos 300 mg de calcio dietético.
Los lácteos representaron alrededor del 42 por ciento de la ingesta total de calcio, los alimentos no lácteos alrededor del 34 por ciento y los suplementos alrededor del 24 por ciento.
El estudio también descubrió que en las personas negras, las reducciones en el riesgo de cáncer colorrectal fueron más pronunciadas, con disminuciones del 32 por ciento, 36 por ciento y 19 por ciento para la ingesta total, dietética y suplementaria de calcio, respectivamente. Los afroamericanos tienen tasas más altas de cáncer colorrectal que otros grupos raciales en los Estados Unidos. Esto puede deberse a varios factores, como el estatus socioeconómico, el acceso a la atención médica y la genética.
Por qué el calcio puede ser beneficioso
Los investigadores no saben exactamente por qué el calcio ofrece este beneficio, pero tienen varias teorías.Una de ellas tiene que ver con el calcio de los lácteos y su capacidad para unirse a ciertos ácidos biliares y ácidos grasos en el colon, lo que podría reducir sus efectos cancerígenos. Los investigadores también señalaron que algunos productos lácteos contienen vitamina D, que puede mejorar la absorción de calcio en el sistema digestivo.
Los autores del estudio también señalaron investigaciones anteriores que indican que el colon distal, una sección inferior del intestino grueso que desempeña un papel en las etapas finales de la eliminación de desechos y un sitio común para el desarrollo del cáncer, tiene una mayor actividad de la vía de señalización WNT. Esta red de proteínas controla las funciones celulares y está involucrada en el crecimiento del cáncer. Dicen que esto hace que el colon distal sea más receptivo al calcio.
Los investigadores creen que el colon distal puede ser donde la protección del calcio es más fuerte. Sugieren que el calcio puede ayudar a las células a crecer adecuadamente en el colon, disminuyendo el riesgo de crecimiento del cáncer.
"Además de mantener un peso saludable y dejar de fumar, llevar una dieta sana y equilibrada es una de las mejores formas de reducir el riesgo de cáncer de intestino", dijo en un comunicado de prensa Sophia Lowes, directora senior de información sanitaria de Cancer Research UK y no asociada al estudio.
"Esto incluye reducir el consumo de alcohol y de carne roja y procesada, y comer muchas frutas, verduras y cereales integrales", añadió Lowes.
Las buenas fuentes de calcio incluyen los productos lácteos de todo tipo, las verduras de hoja verde y cualquier alimento elaborado con harina enriquecida.
Limitaciones del estudio
Los autores reconocieron que el estudio era limitado porque la información dietética solo se recopiló al principio del estudio, por lo que no pudieron evaluar los cambios en la ingesta de calcio a lo largo del tiempo.También admiten la posibilidad de que los datos dietéticos sean inexactos debido a la dependencia de los cuestionarios de autoinforme.
No obstante, enfatizaron que el tamaño y el alcance del estudio, junto con su período de seguimiento de más de 20 años, proporcionan pruebas sólidas de una relación entre la ingesta de calcio y el riesgo de cáncer colorrectal, pero añaden que es necesario seguir investigando en poblaciones de minorías raciales y étnicas.
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