Siguen las protestas intermitentes en varias ciudades turcas tras la reciente detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, un líder de la oposición que durante mucho tiempo ha sido visto como un posible rival del presidente Recep Tayyip Erdogan.
El 23 de marzo, una corte de Estambul encarceló a Imamoglu, miembro destacado del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), en espera de juicio por cargos de corrupción.
Tras su comparecencia ante el tribunal, Imamoglu, que niega todos los cargos en su contra, instó a sus seguidores a organizar manifestaciones en todo el país.
Erdogan advirtió que no se tolerarán "perturbaciones del orden público", en referencia a las protestas en curso —en varias ciudades— celebradas en apoyo de Imamoglu.
"Aquellos que buscan soluciones fuera de la democracia, la ley y los canales legítimos siempre se han visto decepcionados", dijo Erdogan a sus partidarios el 22 de marzo.
"No hay ninguna minoría privilegiada... que sea libre de cometer delitos".
Desde el 19 de marzo, cuando las autoridades detuvieron por primera vez a Imamoglu, se han celebrado protestas de diversa magnitud en todo el país a pesar de la prohibición gubernamental de grandes concentraciones públicas.
En algunos casos, la policía ha utilizado cañones de agua y pulverizadores de pimienta para dispersar a las multitudes, aunque hasta ahora no se han reportado heridos graves.
En declaraciones a The Epoch Times, Ilhan Uzgel, vicepresidente del CHP a cargo de asuntos exteriores, dijo: "El gobierno está intensificando sus ataques contra la oposición turca en todas partes, en todas las ciudades".
"Ahora hay gente, especialmente jóvenes, protestando por todo el país".
El 24 de marzo, el Ministerio del Interior de Turquía declaró que más de 1100 personas habían sido detenidas en todo el país por participar en "manifestaciones ilegales".
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, coincidió con la advertencia de Erdogan y afirmó que "no se permitirá ninguna acción que perjudique el orden público".
Yerlikaya también dijo que 123 agentes de policía habían resultado heridos en las manifestaciones, y afirmó que se habían confiscado fuegos artificiales, cócteles molotov y cuchillos a los manifestantes.
"Que nadie intente utilizar a nuestros jóvenes y a nuestro pueblo como escudo para sus propias ambiciones políticas", dijo en un posteo en la plataforma de redes sociales X.
Durante el fin de semana, las autoridades allanaron los hogares de varios miembros del Partido de los Trabajadores de Turquía, según la agencia de noticias turca Biyanet, cercana a la oposición.
"Están tratando de asustar a los jóvenes", dijo Uzgel. "Están allanando sus casas al amanecer para disuadirlos de unirse a las protestas".
Cargos de terrorismo
El 19 de marzo, las autoridades turcas detuvieron por primera vez a Imamoglu, junto con docenas de otros funcionarios afiliados a la oposición, por cargos relacionados con corrupción y terrorismo.La medida se produjo solo unos días antes de que el CHP, el principal partido de la oposición de Turquía, lo nombrara candidato para las próximas elecciones presidenciales del país, previstas para 2028.
Tras haber ganado dos mandatos como alcalde de Estambul, en 2019 y 2024, Imamoglu ha sido considerado durante mucho tiempo como un posible rival de Erdogan, de 71 años, que ha dirigido Turquía durante más de dos décadas como jefe del Partido AKP en el poder.
El CHP ha desestimado los cargos contra Imamoglu por considerarlos políticamente motivados.
Antes de su arresto, Imamoglu, de 54 años, se había enfrentado a dos investigaciones separadas, la primera de las cuales incluía acusaciones de soborno, manipulación de licitaciones y otras actividades delictivas presuntamente cometidas durante su mandato.
Como parte de una segunda investigación, también ha sido acusado de ayudar al ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
El PKK ha llevado a cabo una violenta insurgencia contra el Estado turco desde mediados de la década de 1980. Ankara, Bruselas y Washington lo consideran una organización terrorista.
Los cargos relacionados con el terrorismo contra Imamoglu se derivan de la cooperación del CHP con el Partido de la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (DEM) pro kurdo de Turquía en el período previo a las elecciones municipales de 2024, en las que Imamoglu consiguió un segundo mandato como alcalde de Estambul.
En las elecciones municipales de 2024, los candidatos del CHP ganaron en muchas ciudades importantes, incluidas Estambul y Ankara, a expensas del Partido AK en el poder.
Desde las elecciones municipales de 2024, varios alcaldes afiliados a la oposición han sido destituidos de sus cargos tras ser condenados por delitos de corrupción y relacionados con el terrorismo.

Entre ellos se encuentran dos alcaldes del CHP en la provincia turca de Estambul y ocho alcaldes del Partido DEM en el este de Turquía, donde los kurdos representan un gran porcentaje de la población.
Los diez alcaldes condenados niegan los cargos que se les imputan, alegando que sus condenas y posterior destitución de sus cargos tienen motivaciones políticas.
El mes pasado, el Parlamento Europeo criticó lo que denominó "destitución arbitraria y encarcelamiento de alcaldes elegidos democráticamente" por parte de las autoridades turcas.
El gobierno liderado por el Partido AK desestima las críticas e insiste en que el aparato judicial de Turquía funciona de forma independiente del partido gobernante.
A pesar de las continuas protestas en apoyo de Imamoglu, el 24 de marzo el Ministerio del Interior abrió una investigación sobre Mansur Yavas, el alcalde de Ankara afiliado al CHP, en medio de acusaciones de irregularidades administrativas.

Protestas en auge
El 23 de marzo, Imamoglu fue encarcelado y destituido temporalmente de su cargo en espera de juicio por cargos de corrupción, lo que provocó nuevos llamamientos de sus partidarios para que se realizaran manifestaciones callejeras."Mucha gente ha salido a la calle, incluso en lugares como [la ciudad nororiental de] Trabzon, que durante mucho tiempo se ha considerado un bastión del Partido AK", declaró Cem Karadeli, analista político turco independiente, a The Epoch Times.
En los cinco días transcurridos desde la detención inicial de Imamoglu, las mayores manifestaciones se han producido en Estambul, Esmirna y Ankara, las tres ciudades más grandes de Turquía.
Según Uzgel, hasta ahora las manifestaciones han sido "en su mayoría muy pacíficas".
"Ellos [los manifestantes] no están rompiendo ventanas ni atacando a nadie", dijo.
El 21 de marzo estallaron los enfrentamientos después de que los manifestantes intentaran marchar, desafiando la fuerte presencia policial, desde Sarachane hasta la plaza Taksim de Estambul.
En 2013, la plaza Taksim de Estambul fue el escenario de manifestaciones masivas que acabaron desencadenando una ola de protestas antigubernamentales en todo el país.
Recordadas como el "incidente del parque Gezi", esas manifestaciones solo se dispersaron tras una represión de varias semanas por parte de las autoridades turcas.
Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí